¿Es lo mismo conocimiento que entendimiento?

Queremos compartir con ustedes este vídeo que nos parece genial.

Podemos ver la diferencia entre conocimiento-entendimiento y sobre todo, demostrar la INTENSIDAD con la que la ‘plasticidad neuronal’ (capacidad que tiene la estructura cerebral para modificarse con el aprendizaje) se manifiesta en los niños.

El usuario de YouTube, ‘SmarterEveryDay’ se propuso realizar un experimento que consiste en des-aprender a montar en bicicleta e intentar volver a aprenderlo. Pero, ¿cómo se puede des-aprender a montar en bici y cómo puede eso decir algo de nuestro cerebro? Poder, puede decir y mucho.

Lejos de lo que muchos puedan pensar, olvidar a montar en bicicleta es algo factible, si sabemos cómo engañar a nuestro cerebroDestin Sandlin, el hombre que está detrás de todo esto, se puso manos a la obra y, con la ayuda de algunos amigos, modifico una simple bicicleta con un engranaje en el manillar, de tal forma que si queríamos girar a la derecha, la bicicleta lo hacía a la izquierda.

ruedas

Destin, como muchos de nosotros, aprendió a montar en bicicleta a la edad de 7 años y es algo de lo que se sintió orgulloso en su momento. Con unos cuantos años más, este hombre se enfrentó al reto de montar en una en la que la dirección estuviese cambiada para ver qué sucedía. ¿Qué crees que pasó?

 

Seguramente, un pensamiento fugaz de creer que es cuestión de minutos lograr dominar la bicicleta se pasa por vuestras mentes y no os culpamos. Siempre nos han dicho que montar en bici jamas se olvida. Sin embargo, ¿que dices cuando te decimos que ocho meses es lo que tardó Destin en conseguir aprender el nuevo mecanismo? Increíble, ¿verdad?

¿Cómo funciona nuestro cerebro?

En este caso, estamos hablando de la forma en que nuestro cerebro se enfrenta a una actividad -montar en bici- de la que ha aprendido mecánicamente cómo realizarla y cómo ese aprendizaje, ese conocimiento no le sirvió de nada cuando se produjo una simple alteración.

En el experimento, Destin cuenta cómo su pensamiento estaba estancado en el primer momento en que se subió a la bicicleta invertida. La bicicleta le reveló una verdad muy profunda: tenía el conocimiento de cómo montar en una bicicleta, pero no tenía el entendimiento. Por lo que concluyó que “el conocimiento no es lo mismo que el entendimiento”.

El algoritmo asociado con montar en una bicicleta en tu cerebro es realmente complicado, dice Destin. Piensa en ello: inclinar la fuerza hacia adelante y pedalear tirando y empujando el manillar para hacer girar las ruedas. Cada una de estas fuerzas es parte de un algoritmo y si una de esas partes es modificada, se modifica por completo el sistema de control.

Después de 8 meses practicando, un buen día sintió cómo su cerebro desbloqueó algo y consiguió montar en esa bicicleta. Sintió cómo el conocimiento estaba ahí pero no había sabido encontrar el camino que le llegase él.

¿Qué sucedería si se le pide a un niño que monte en la bicicleta invertida? Un niño tiene mayor plasticidad neuronal que un adulto, por eso en el experimento, su hijo de 7 años consiguió dominar la bicicleta invertida en tan sólo 2 semanas. Esta es la razón por la que es mejor aprender un idioma cuando se es niño.

Volver a montar en una bicicleta normal

bici normal

Después de aprender el nuevo mecanismo de montar en una bicicleta invertida, Destin quiso volver a probar a montar en una bicicleta normal. Y ¿qué pasó? Exactamente lo mismo. Su cerebro no conseguía la manera de ejecutar esa acción, a pesar de que es la que había aprendido a hacer desde que tenía 7 años.

20 minutos después lo logró y la conclusión fue clara: En todo este tiempo, Destin tan sólo había conseguido modificar el sesgo cognitivo de su cerebro para poder montar en bici y no liberarlo como se pensaba.

 

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